¿Qualcomm y Samsung: Alianza sorpresa por los 2nm?

El CES 2026 acaba de cerrar sus puertas en Las Vegas, y aunque los gadgets de IA estaban por todas partes, el verdadero bombazo estalló entre bastidores. Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, ha confirmado lo que los rumores venían sugiriendo desde hace meses: el gigante estadounidense mantiene conversaciones avanzadas con Samsung Foundry para la producción de sus futuros chips de 2 nanómetros (2nm).
Este anuncio marca un posible punto de inflexión en la industria de los semiconductores. Tras abandonar a Samsung de forma abrupta en 2022 debido a los problemas de sobrecalentamiento del Snapdragon 8 Gen 1, Qualcomm parece dispuesto a dar una nueva oportunidad al fabricante coreano. ¿A qué se debe este cambio de rumbo? ¿Es una buena noticia para nuestros futuros smartphones? Analizamos esta apuesta industrial.
En Resumen
Si no tienes tiempo de leerlo todo, aquí tienes lo esencial:
- Retorno confirmado: Qualcomm no solo ha iniciado conversaciones, sino que ya ha finalizado el diseño de un chip de prueba en el nodo de 2nm de Samsung (SF2).
- La estrategia de "Doble Proveedor": Qualcomm quiere romper el monopolio de TSMC, cuyos precios se están disparando (30.000 $ por oblea) y cuyas fábricas están saturadas por los pedidos de Apple y Nvidia.
- Riesgo tecnológico: Samsung apuesta por su ventaja en la tecnología GAA (Gate-All-Around), pero sus tasas de rendimiento (yields) siguen siendo inferiores a las de TSMC, lo que plantea dudas sobre la estabilidad final de los chips.
Contexto: Los fantasmas del pasado y el dominio de TSMC
Para entender por qué este anuncio es sorprendente, hay que retroceder unos años.
El divorcio de 2022
En 2021 y principios de 2022, el procesador estrella de Qualcomm, el Snapdragon 8 Gen 1, era fabricado por Samsung Foundry. El resultado fue dispar, por no decir crítico: los teléfonos se calentaban excesivamente y la batería volaba. La litografía de Samsung sencillamente no estaba al nivel de la de su rival taiwanés, TSMC.
Qualcomm tomó entonces una decisión radical en mitad del ciclo: trasladar la producción de la versión mejorada (Snapdragon 8+ Gen 1) a TSMC. El resultado fue inmediato: más potencia, menos calor, mejor autonomía. Desde entonces, TSMC ha producido en exclusiva los Snapdragon 8 Gen 2, Gen 3 y el reciente Gen 4 (Elite), cimentando su reputación como líder indiscutible.
Por qué TSMC es un problema hoy
Aunque TSMC está técnicamente en la cima, su posición de casi monopolio en la litografía avanzada (3nm e inferior) plantea tres problemas graves a Qualcomm:
- Los Precios: TSMC cobra sus servicios a precio de oro. Se habla de un aumento del 10 al 20% para el paso a los 2nm, alcanzando cifras cercanas a los 30.000 dólares por oblea (wafer).
- La Capacidad: Todo el mundo quiere a TSMC. Apple suele reservar la casi totalidad de las primeras líneas de producción para sus iPhone (chips Serie A) y Mac (Serie M). Nvidia acapara el resto para sus chips de IA. Qualcomm se ve obligada a pelear para conseguir cupos de fabricación.
- El Riesgo Geopolítico: Concentrar el 100% de la producción en Taiwán sigue siendo un riesgo estratégico que las empresas estadounidenses buscan diluir.
Análisis a fondo: La apuesta por los 2nm de Samsung
Es en este contexto donde Samsung vuelve a la carrera con su nodo de fabricación SF2 (2 nanómetros). Pero, ¿qué significa esto concretamente?
La tecnología GAA: ¿El as bajo la manga de Samsung?
Aquí es donde la técnica se pone interesante. Para fabricar a un tamaño tan diminuto (2nm), la industria debe cambiar la estructura misma de los transistores. Pasamos del FinFET (utilizado hasta los 3nm en TSMC) al GAA (Gate-All-Around) o MBCFET en Samsung.
Imagina una manguera de jardín. En el sistema antiguo (FinFET), apretábamos la manguera por tres lados para detener el agua (la corriente). Con el GAA, rodeamos completamente la manguera. El control de la corriente es total: menos fugas de energía, más rendimiento.
- La ventaja de Samsung: Samsung utiliza esta tecnología GAA desde su litografía de 3nm (SF3). Ya van por su tercera generación con los 2nm.
- El retraso de TSMC: TSMC no adopta el GAA hasta los 2nm. Es su primera generación con esta arquitectura.
Sobre el papel, Samsung posee más experiencia práctica con esta nueva estructura compleja. Es este argumento técnico, sumado a una oferta comercial agresiva, lo que ha seducido a Cristiano Amon.
La fábrica de Taylor, Texas: Un argumento político
Otro factor clave es la inminente apertura de la gigafactoría de Samsung en Taylor, Texas. Para una empresa estadounidense como Qualcomm, poder etiquetar sus chips como "Made in USA" (aunque sea a través de un fabricante coreano) es una baza política importante, alineada con la CHIPS Act.
¿Una estrategia a dos velocidades?
Según los analistas presentes en el CES, Qualcomm no pondría todos los huevos en la misma cesta. El escenario más probable es una estrategia "multi-fuente":
- Los chips "Ultra Premium" (ej: Snapdragon 8 Elite Gen 6 "Pro") se quedarían en TSMC para garantizar el máximo rendimiento sin riesgos.
- Los chips de "Gama alta estándar" o variantes específicas podrían confiarse a Samsung.
- Esto otorga a Qualcomm una baza de negociación colosal: "Bajad vuestros precios, o le damos más volumen a Samsung".
Los Puntos Positivos
Si esta asociación se materializa para la producción en masa a finales de 2026 o 2027, se prevén varios beneficios:
- Bajada de costes (¿y de precios?): Samsung ofrecería sus obleas de 2nm en torno a los 20.000 $, es decir, un 30% más barato que TSMC. Si Qualcomm repercute este ahorro, podría frenar la inflación galopante del precio de los smartphones de gama alta.
- Seguridad de stock: Al tener dos fábricas proveedoras, Qualcomm evita la escasez. Si una fábrica tiene un problema, la otra puede compensar.
- Innovación forzada: La competencia es sana. Si Samsung logra igualar a TSMC, obligará al gigante taiwanés a innovar aún más rápido o a moderar sus tarifas, lo que beneficia a todo el sector tecnológico.
Las Limitaciones e Inconvenientes
Esta es la sección más importante. A pesar del optimismo mostrado en el CES, no todo es de color de rosa. Existen riesgos reales para el consumidor final.
1. La lotería del silicio (Chip Lottery)
Es la pesadilla de los usuarios expertos. Si Qualcomm decide producir el mismo procesador (ej: Snapdragon 8 Gen 5) en dos fábricas diferentes, podríamos encontrarnos con disparidades de rendimiento.
Imagina comprar un Galaxy S27: el modelo vendido en Europa (chip Samsung) podría calentarse más o rendir menos que el modelo vendido en EE. UU. (chip TSMC), llevando ambos el mismo nombre comercial. Ya ocurrió en el pasado con los iPhone 6s (chip Samsung vs TSMC) y es una fuente importante de frustración.
2. Unos rendimientos (Yields) todavía inestables
Los informes industriales de enero de 2026 indican que las tasas de rendimiento de Samsung en los 2nm rondan el 50-60%. Esto significa que, de cada oblea de silicio producida, casi la mitad de los chips son defectuosos y se desechan.
En comparación, TSMC suele apuntar al 70-80% en esta fase de madurez.
- Consecuencia: Si Samsung no mejora sus rendimientos rápidamente, no podrán suministrar los enormes volúmenes que pide Qualcomm para un lanzamiento mundial (como la serie Galaxy S). Esto podría provocar retrasos o stock limitado.
3. La gestión térmica está por demostrar
La experiencia con el GAA es una cosa, la realidad térmica es otra. Samsung ha cargado con la fama de ser un "fabricante caliente" durante años. Aunque la tecnología cambie, la optimización de los procesos de fabricación lleva tiempo.
¿Y ahora qué?
El diseño está listo, las conversaciones están en marcha, pero no hay nada grabado en silicio para la producción en masa todavía.
- A qué estar atentos: A los anuncios sobre el Snapdragon 8 Elite Gen 5 (previsto para finales de 2025/principios de 2026) y sobre todo el Gen 6. Probablemente sea en la generación de 2027 donde se note el impacto de Samsung.
- El papel del Galaxy S27: Samsung Electronics (la división móvil) será el primer cliente lógico. Es muy probable que el Galaxy S27 utilice una versión "For Galaxy" del Snapdragon fabricada... por Samsung Foundry. Se cerraría el círculo.
Preguntas Frecuentes
Qualcomm busca romper el monopolio de TSMC para reducir unos costes de producción que alcanzan los 30.000 $ por oblea y asegurar stock ante la saturación de las fábricas taiwanesas por parte de Apple y Nvidia. Esta estrategia de "doble proveedor" también permite mitigar riesgos geopolíticos.
La arquitectura GAA (Gate-All-Around) envuelve completamente el canal del transistor, ofreciendo un control total de la corriente y limitando las fugas de energía. Para el usuario, esto se traduce teóricamente en una autonomía muy superior y un menor calentamiento comparado con las tecnologías actuales.
Es una posibilidad muy real, ya que Samsung ofrece sus obleas de 2nm un 30% más baratas que TSMC. Si Qualcomm repercute este ahorro a los fabricantes, podría estabilizarse o incluso bajar el precio final de los smartphones de gama alta hacia 2027.
Sí, el riesgo de la "Lotería del silicio" es real si un mismo modelo de teléfono utiliza aleatoriamente un chip fabricado por Samsung o TSMC. Históricamente, esto ya ha creado disparidades de eficiencia energética y gestión térmica en dispositivos con el mismo nombre comercial.
Dado que la producción en masa no se espera hasta finales de 2026, los primeros dispositivos afectados serán probablemente los de la generación 2027 (tipo Galaxy S27). Los móviles que salgan en los próximos 18 meses seguirán mayoritariamente bajo la arquitectura de TSMC.
La gran diferencia reside en la experiencia: Samsung utiliza la arquitectura GAA desde su litografía de 3nm, estando ya en su tercera generación, mientras que TSMC la introduce por primera vez en los 2nm. Esta madurez tecnológica podría dar una ventaja inicial a Samsung en la estabilidad del proceso.
Thomas Renard
Experto en Tecnología
Geek asumido y early adopter, Thomas analiza las especificaciones y prueba los gadgets antes que nadie. Ex-ingeniero, separa la verdad del marketing.




